13 palabras armaban la frase. Estaban todas ahí, juntas, expuestas como en un escaparate de pesadilla. Pocos segundos después de entender de que se trataba, me encontraba a mi misma persiguiendo la idea del cambio.
Si esto sigue así, pronto dejaremos de ser desconocidos.
sábado, 28 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario