domingo, 29 de marzo de 2009

Medida

Muchacha de ojos tristes.
Con los pies fríos, ella sueña con nuevas sensaciones, cálidas y de brisas serenas.
Sabe que eso que desea la alejará de aquello con lo que sueña cada vez que te piensa.
Y entonces lo piensa, otra vez, de nuevo y una vez más.

Suspiro

Casi como un síntoma desesperado de lo vendrá
Como pedido de auxilio te miro buscando eso que ya no está
Para seguir escapando de los mundos divididos que habitamos
Tu boca que me mira sin mirar
Tus ojos que me besan otra vez.

sábado, 28 de marzo de 2009

La mitad del mundo duerme también

13 palabras armaban la frase. Estaban todas ahí, juntas, expuestas como en un escaparate de pesadilla. Pocos segundos después de entender de que se trataba, me encontraba a mi misma persiguiendo la idea del cambio.
Si esto sigue así, pronto dejaremos de ser desconocidos.

LA PARADOJA DE LA VERSIÓN QUITEÑA DE LA “HORA DEL PLANETA"

Resulta enormemente incongruente el modo en que el Municipio de Quito y la empresa Telefónica Movistar se comprometieron con la denominada “Hora del Planeta”. La iniciativa conjunta de adhesión al apagón mundial es muy valorada y aplaudida, excepto por un detalle: el acto, al que asistieron la ministra del Ambiente, Marcela Aguiñaga, y el alcalde de Quito se efectuó en el marco de un mega evento y puesta en escena preparado desde las 14.00 hs. del día sábado 28 en el predio de Movistar ubicado en Pradera y Av. República de la ciudad de Quito, en el que no faltó música, pruebas de sonido, locutores enfáticos, banners institucionales iluminados y luces, muchas luces...
Luego de las 20. 30 hs, momento en el que se apagaron las luces del predio, dio inicio un recital, y la fiesta siguió con sorteos y otras yerbas, con un gasto energético que sin duda afecta considerablemente al planeta. No se entiende entonces como se espera que los quiteños apaguen por una hora las luces de sus casas y se solidaricen con el calentamiento global, si desde esta iniciativa se hace exactamente lo contrario.